VisualWhat´s Up

Dedos de metal en tu cuerpo

Chris Cunnigham. Un verdadero artista visual con un lenguaje propio y una misión constante: escarbar en los oscuros recovecos de la confrontación entre cuerpo como objeto cultural y el cuerpo como objeto de estudio de la clase de biología. No necesariamente verán vómito de colores y tripas marinadas para provocar una reacción del público. Vemos deformidad, sexo, contorsiones imposibles de extremidades o pieles y gestos ambigüos de rostros imposibles. Todo  enmarcado en escenarios urbanos, olvidados y goteantes de basura y corrosión o en sitios distantes en el tiempo, que parecen sacados de toda la tecnología que podrías imaginar para los siguientes cincuenta años. El joven compinche de Aphex Twin, que le otorgó su estética cruel, bizarra y estridente donde todas las mujeres tenían su rostro. El que nos mostró una danza subacuática en el corazón de Londres para el “Only You” de Portishead, o un hombre de porcelana en el “Afrika Shox” de Leftfield.

Forjando su estilo esculpiendo  y maquillando aliens  para Ridley Scott o diseñando personajes para Judge Dredd, incluso fue requerido por Stanley Kubrick en su inconcluso proyecto A.I. Fotógrafo escatológico e inquietante de Grace Jones, productor de canciones de The Horrors ¿Qué se puede decir cuando ya has hecho un video para Madonna y uno para Squarepusher?

Su nuevo proyecto involucra una instalación requerida por el Audi City London, un showroom que muestra los alcances tecnológicos de la marca de autos para que en un orgasmo industrial los adinerados aflojen sus libras.

Y precisamente orgasmos es lo que consigue “jaqapparatus1”, este espacio realizado por Chris y donde retoma su obsesión por las máquinas que irradian potencia sexual, como en el video de “All is full of love” que hizo para Björk. Pero si antes las máquinas cogían con amor, aquí el señor muestra interés por una verdadera orgia de robots y brazos que se mueven, se ensamblan entre sí y se penetran con luces láser, como tratando de hablarnos que entre el movimiento repetitivo de una máquina y el vaivén repetitivo y agradecible de unas caderas que se encuentran, no hay mucha diferencia.

Les invitamos a contemplar este espacio de ciencia ficción, donde el sexo, los robots y la guerra cierran un triángulo donde el verdadero objetivo es la dominación. Bienvenidos al futuro, donde la revolución industrial siempre fue televisada.

Chris Cunningham: jaqapparatus1 on Nowness.com.

Previous post

Animal Collective - Centipede Hz

Next post

American Horror Story (Asylum)

Omstart

Omstart