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Después del Hype

La única corriente “100%” latinoamericana de cine surgió en los años 40, llamado “Cinema Novo”, la cual dice que nosotros los latinoamericanos al hacer cine debemos despojarnos de los ideales originados de lo anglosajón y lo europeo, ya que para ellos jamás terminamos de ser algo más que una zona de carnaval o de surrealismo tropical, que al cineasta latino le corresponde mostrar su realidad y la de su sociedad, transformando al cine en un servicio social,  y creando la llamada “estética del hambre”. Esta corriente se mueve bajo muchas reglas y al igual que todas las corrientes, pocas películas son las que siguen al pie de la letra cada regla. Una corriente surgida en Brasil, pero que extiende sus ideas y formas a toda latinoamérica, y que de manera involuntaria han heredado muchos cineastas, se puede contemplar en ejemplos claros como “Los Olvidados” de Luis Buñuel, quien decide despojar  al folklore de la pobreza con el que se manejaba por esas épocas el cine mexicano; un ejemplo más reciente, y que es el ejemplo ideal, es “Ciudad de Dios” del brasileño Fernando Meireles.

Esta introducción es mencionada por la premisa que se maneja en las escuelas de cine y guionismo:  “Siempre que escribas algo, hazlo acerca de cosas que te son familiares o conocidas, buscando algo cercano a tu realidad”. (Algo parecido a las ideas del cinema novo). Ante todo, el cinema novo para mi tiene una gran falla ¿Qué hace en países como México con realidades tan distintas? Después de ver “Después de Lucia” me pregunto si el director buscó reflejar una realidad que le es cercana o si sólo se acomodó en el comfort que esto le significa. Son por estas preguntas sin una respuesta clara,  y la actuación de Hernán Mendoza, responsable de los mejores momentos de la cinta, que no me atrevo a despedazar a “Después de Lucia”.

El argumento de la cinta ya lo conocen: el problema del “bullying” en México. La película se acomoda con el cambio de ambiente que los protagonistas (Alejandra y su padre) sufren debido a la muerte de Lucia, la madre y esposa. Ya en la ciudad, el padre entra en una crisis (a esto me refería con los mejores momentos de la cinta) mientras que Alejandra se muestra indiferente hasta que un suceso desata el acoso de sus compañeros de escuela llegando a límites dónde Alejandra se convierte, más que en un personaje, en un mero dummy para las bromas y los abusos de sus compañeros. Un problema grave del guión donde en toda la película la protagonista jamás evoluciona o realiza alguna acción, convirtiéndose en una mártir  de la cual jamás podemos comprender qué tan difícil era llamarle a su papá.

Se han cometido muchos crímenes bajo la bandera del “cine contemplativo” y así lo hace Michel Franco, del quien no entiendo de qué le sirve este lenguaje visual ya que, poniendo como ejemplo a Sofia Coppola o Reygadas, referentes en este estilo, siempre convierten esta manera de filmar en una forma de narración; aquí simplemente parece que al director le dio apatía por complicarse en la decisión de tomas basándose más en la fuerza de sus actores, los cuales se ven forzados o acartonados, con la excepción, repito, de Hernán Mendoza, y algunas escenas de las compañeras abusadoras, éstas últimas protagonistas o causantes de muchas escenas de “shock”. Un estilo que Franco ya había enseñado en su primer largo llamado “Daniel y Ana”, pero al igual que en el primero, en “Después de Lucia” estas escenas no originan nada ni tienen algo de fondo más que causar shock en el espectador, Franco, a su vez, debería revisar la filmografía de dos directores provocadores como lo son Cronenberg o Haneke, los cuales manejan un discurso de violencia en sus filmes, pero por medio de estas escenas originan algo más en el espectador, además de la cara de repulsión, originan una reflexión y exploran de buena manera al violentado y al que violenta. Como dato curioso, Haneke ganó la palma de oro de Cannes este año (eso sí es ganar Cannes).

La protagonista, Tessa Norvind, es cierto, tiene una gran presencia a cuadro, pero todo esto se pierde debido a la indiferencia en la cual navega su personaje, el cual jamás decide hacer una acción relevante en el filme más que el de no hacer algo“, repito, convirtiéndose en una mártir en pro de que la película siga su curso. Es hasta el acto final de la cinta que la protagonista decide intervenir en un intento de detener la masacre (SPOILERS) lo cual es simplemente “escapar”. A partir de ese momento, el protagonista volverá a no hacer nada de nada, literal, más que ir a la tienda a comprar su Bonafont (hablaremos del cómico product placement una lineas más abajo) pero es esta decisión de huir la que desencadena al personaje del padre, y es en este momento cuando la cinta entra en un ritmo más interesante y cuando pensamos que la cinta puede dar un giro inesperado y transformarse en una obvia referencia de “Sympathy For Mr Vengeance” pero todo finaliza de tajo. (Fin de Spoilers).

Los puntos acertados que le encuentro a la cinta son la actuación de Hernán Mendoza y la excelente construcción del personaje del padre, los últimos 15 minutos de la cinta, el jamás volver a la película una lección de moral, (algo que siendo sinceros, era muy fácil que sucediera) pero que en ese caso, Michel Franco efectivamente sólo dedicó a mostrar una realidad, y que los personajes nos hablen a través de ellos mismos y su contexto, la escena final, los planos secuencia de la cinta y sobre todo el último del amanecer.

Lo que me queda claro con esta cinta es que ganar premios no garantiza calidad, que Lemon Films sabe vender muy bien sus películas, ya que a mi parecer, lo mejor de la cinta es su estrategia publicitaria; un aplauso para Lemon Films, ellos sí hicieron bien su trabajo al menos en ese punto, que muy posiblemente jamás sea fan de Michel Franco y que la cinta comete muchos vicios del cine mexicano actual, como el torpe product placement (la mencion a Telmex y Bonafont es de lo mas obvio y grosero) y el tener otra historia de “chavos mexicanos, o sea ¡¡gooeey!! algo super profundo”.

Volviendo al Cinema Novo y el contar tu realidad, al tener en México una industria del cine muy viciada por palancas y burocracia, normalmente las películas del cine nacional que destacan son las de los cineastas con altos recursos por lo que siempre terminamos viendo las mismas historias y muy pocas veces cintas en verdad arriesgadas, solo recuerden “Déficit” de Gael García, donde la clase media alta no termina de darse golpes de pecho, si desean ver una película que hable y trate el tema de perdidas familiares vean “Lake Tahoe” de Eimbcke, cinta mexicana a mi parecer bastante acertada, porque en otro punto referente a “Después de Lucia”, efectivamente al final no sabemos bien de qué habla, si de las perdidas familiares, del acoso escolar, del machismo o de la venganza social o de todo esto revuelto. Sobrevalorada, otra broma del hype.

Aclaración: Considero que dar una critica no me da ninguna autoridad moral sobre la cinta o los espectadores, solo es mi opinión, tal vez no los invito a verla pero tampoco hago lo contrario, yo por lo general no leo una critica hasta después de ver la cinta ya que éstas me ayudan a terminar de entender o encontrar puntos en la película, los cuales había omitido o con los cuales concuerdo, el verla o  no verla es decisión de ustedes. Ésta nota no es más que un simple articulo de opinión donde busco expresar mi sentir. Gracias a todos por comentar 🙂

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Carlos Carlos

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