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Drake: VIEWS – ¿Sinceridad exacerbada o narcisismo injustificado?

En toda su carrera musical, Drake jamás se había enfrentado a tanta polarización de opiniones por parte de la crítica o de sus propios fans, como le sucedió ahora con su más reciente disco VIEWS. Ésta situación pudo tornarse en algo alarmante, de no ser porque desde su estreno, su álbum ha cosechado generosas ganancias; además de gozar de un superlativo éxito en los charts, incluso cuando no cuenta con un verdadero sencillo en forma. “Sumer Sixteen quedó fuera del álbum inexplicablemente, “Popstyle” terminó mutilada de aquel pseudo colaboración de The Throne (Jay Z y Kanye West). “One Dance” fue lo más parecido a un single radiable, y aún luce muy lejos de ser un superhit como “Hotline Bling”. Al final es evidente que la gente sigue adorando a Drake sin importar qué, aunque persiste un innegable halo de inconformidad, luego de una larguísima campaña de promoción que pintaba para algo más grande por parte del #6God.
drake views
El disco abre con “Keep the family close” y nos presenta a Drake en una faceta que no desconocemos del todo, la del playboy desconfiado y decepcionado de sus amigos, acompañado por una fantástica instrumentación que parece salida de una película del mismísimo James Bond, un detalle inmejorable cuando quieres que tus problemas personales suenen como una compleja historia de traición e intrigas. Sí Idris Elba es el nuevo Agente 007, esté track quedaría a la medida para el nuevo soundtrack
La paranoia y el tono semi depresivo de  otros discos del canadiense, sigue apareciendo también aquí en canciones como “9” y “U With Me?”, que navegan entre los nebulosos y aletargados beats, ya clásicos en la producción de Noah ‘40’ Shebib. De hecho, el patrón estilístico resulta tan reconocible, que ambas piezas pudieron haber pasado sin problemas como bonus tracks de Take Care o adelantos de Nothing Was The Same. Es a partir de aquí, cuando la audiencia podrá percatarse de que VIEWS está lejos de ser un renacimiento musical para Drake, y funciona más como una continuación de momentos e historias que por algún motivo quedaron inconclusas.

Un episodio más luminoso se hace presente en “Feel No Ways”, un track cuya producción —a cargo de Majid Jordan— pudo haber sido una simple coincidencia, no obstante al escuchar el beat con centelleantes cajas de ritmos y ligeros toques de funk ochentero, resulta imposible no sentirlo como un cálido homenaje para el recién fallecido Prince. Aubrey Graham,  no tiene problemas en declarar que sus mayores éxitos surgen de emular a grandes artistas como Marvin Gaye, Michael Jackson o Aliyaah, por lo cual, no sería ninguna sorpresa que este fuera uno más de esos casos. Algunos homenajes más obvios, se pueden descubrir a través de los sampleos, que no están para nada escondidos e incluso sirven de base en la mayoría de los beats y melodías  de VIEWS,  los mejores ejemplos de este recurso terminan siendo hasta feauturings: como la aparición de Beenie Man en “Controlla”, Pimp C en “Faithfull”, o Kyla en “One Dance”; la voz de ésta última, grabada de forma apresurada y en baja calidad debido a una filtración masiva, que finalmente sólo provocó un éxito comercial instantáneo.

El trap hace acto de presencia en un par de canciones, “Hype” y “Grammys,” ambas con calidad bastante aceptable, pero la segunda de ellas con más punch gracias al  cameo de Future, que por sí solo ya es un espectaculo; sin embargo, si nos ponemos exigentes y comparamos ésta colaboración con otras recientes que han tenido, uno no puede evitar imaginar que los dos raperos se guardaron las mejores rimas y solo lanzaron tiros de práctica, en vez de clavarlas a una mano como en What A Time To Be Alive; sin duda alguna, la vara quedó muy alta, después de pistas como “Diamonds Dancing” y “Jumpman“.

El momento más interesante y potente del álbum, llega definitivamente con los ritmos afrocaribeños de “Too Good”, que retoman la historia de “Work”,  pero revelando el clímax de un conflicto amoroso profundo que al parecer atormenta a Drizzy desde hace varias canciones. En poco más de 4 minutos, Rihanna apenas tiene tiempo de responder en los coros, ante las constantes quejas del canadiense “I wanna benefit from the friendship//I wanna get the late night message from you, from you” confiesa Drake al final, de forma más patética que maligna, en su estado más vulnerable y decadente, en el cual sigue buscando un final feliz, incluso si es solo frenesí momentáneo. Quién sabe porqué, pero más de uno se va sentir identificado con esta situación.

“Hotline Bling” surge al final del disco como bonus track, pero el álbum cierra realmente con la pista homónima “VIEWS”, donde Drake regresa a ser el chico educado de los suburbios de siempre, lanzando flores a las mujeres, en una pieza que representa el final de otro frío invierno en Toronto y nos deja expectantes para lo que vendrá. Muchos probablemente se quedaran con las ganas de escuchar un disco que redefiniera el R&B o el hip-hop, porque claro, no es como que Drizzy hubiera hecho eso ya, durante 7 álbums que lo respaldan como el artista crossover más importante de nuestros tiempos.  El desencanto con VIEWS, se puede entender entonces por una falta de hits comerciales a lo largo de 18 pistas, pero no por falta de méritos, los cuales nunca serán suficientes cuando se trata de complacer a terceros. A sus 31 años, Kanye West lanzó su cuarto LP de estudio, 808s & Heartbreak, mismo que fue mal recibido en su momento, pero terminó siendo una influencia importante para artistas como Kid Cudi, Frank Ocean y por supuesto, Drake; hoy a sus 29 años de edad, el canadiense lanza su cuarto larga duración, un álbum no tan conceptual, pero igual de personal que el de Kanye en su momento, las coincidencias son demasiadas y todo parece indicar  que el ciclo se repite de nuevo; quién sabe, quizás en unos años redescubramos a VIEWS como otra obra seminal mal entendida, pero trascendental para una nueva generación.

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