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El terror que ya vimos, el mismo susto.

De manera involuntaria he visto todas las películas de James Wan y por lo tanto he sido testigo de como poco a poco las obsesiones de Wan se han ido puliendo hasta el punto de entregarnos una película elegante y sin excesos que reposiciona la industria del terror en Hollywood.

Las cintas de James Wan han influido en las generaciones de que quienes fueron adolescentes en los 2000´s cuando por ahí del 2004 el gore se popularizo en las salas comerciales con Saw donde muchos salieron entre espantados y perturbados pero sin duda la cereza de esa cinta era el twist final, que después sirvió para crear una franquicia que se volvió totalmente irrelevante después de la tercera entrega. Aunque de menos agrego una opción mas a las fiestas de halloween, el muñeco de Jigsaw.

Después alejarse del universo de las trampas mortales planeadas por alguna macabra mente que malentendio el Carpe Diem de Robin Williams, empezó a pulir de poco a poco sus obsesiones, las maldiciones familiares, las casas embrujadas, y una clara es esa con los muñecos desde Jigsaw hasta con la macabra historia de Anabelle con la que abre El Conjuro.

El Conjuro cuenta de manera paralela la historia de los demonólogos/cazafantasmas Ed y Lorraine Warren y la historia de la adorable familia Perron que al ser una familia con suficientes integrantes para poder completar un equipo de baseball necesita buscarse una casa lo suficientemente grande para que sus hijas crezcan y no se vuelvan locas por dormir 7 en un cuarto, encontrando a las afueras de Rhode Island una casa tan barata que ni se detienen a pensar el porque de la ganga, ni le dan importancia cuando hasta el perro prefiere irse al mas allá antes que pisarla.

La película como el 75% de las cintas de terror se promociona como una cinta basada en hechos reales pero aunque cueste dudarlo, la historia aquí es lo de menos, ya que a simple vista es una película del bien contra el mal y contrario a Insidious, la anterior película de Wan que también es de una casa embrujada aquí no hay muchos giros inesperados, ni explicaciones largas, todo sucede dentro de la casa o sus alrededores pero en los primeros 20 o 25 minutos conoceremos a fondo cada rincón de la casa junto con la dinámica familiar todo esto a base de un manejo de cámara ágil que se introduce a la casa con un plano secuencia de la mudanza.

Es hasta las 3:07 am que las cosas se ponen negras, todo se empieza a caer y nos damos cuenta que Wan esta reviviendo nuestros terrores infantiles y que desde el opening anticipamos es una cinta que ya hemos visto pero esto no evita que nos sorprendamos y nos asustemos. El terror se oculta en las sombras pero no esperara para salir, es aquí cuando la cinta deja a un lado lo convencional y la pareja Warren entra a escena, sólo para que la furia se desate.

A través de los encuadres y el silencio se nos envuelve en una histeria que se vuelve mayor al verla dentro de una sala de cine donde las reacciones ajenas nos aligeran la tensión o colaboran para que terminemos esperando cuando nos asustaran de nuevo lo que no sucede siempre y ese juego termina adentrándonos mas en la atmósfera de la propia cinta.

La resolución final es blanda pero esto bajo el pretexto de estar basado en la realidad y en que la propia película y el guion se construyen como si fuera un cuento de hadas perverso. Los defectos que se le pueden encontrar a The Conjuring es que si uno conoce el cine de Wan ya puede ir previniendo desde donde nos atacara, como los múltiples fantasmas, los primeros planos al rostro, el recurso del muñeco que tengo que aceptar esta vez me dio bastante miedo pero a diferencia de su cinta anterior Insidious que manejaba una temática similar y repite con Patrick Wilson en el papel del padre valiente aquí la cinta no se deja caer en los clichés y jamas termina de bajar el ritmo.

De las actuaciones no creo que hay mucho que hablar, no me atrevo a destacar a algún actor y creo que el tono que manejan es el adecuado para la cinta. The Conjuring El Conjuro es una cinta que provoca miedo, que sin tener que recurrir al recurso de identificarnos con los personajes uno termina perturbado por la manera en que se orquesta el terror a través de nuestros sentidos, solo el tiempo dirá si es de culto y si James Wan toma la batuta como uno de los genios del terror, este año estrena el capitulo dos de Insidious del cual no espero mucho, ya que aunque disfrute bastante la película su última parte queda bastante a deber, además de que el próximo año sera el encargado de llevar a cabo la séptima parte de la franquicia de Fast & Furious con lo que este australiano deja en claro que quiere disfrutar los dolares que producen sus cintas y que no lleva prisa en demostrar sus alcances como cineasta.

Mi ultima recomendación es que como toda película se disfruta mas mientras menos sepas por lo tanto igual pueden pasar de largo el trailer que si convence pero quita unos dos sustos al verla en cine.

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Carlos Carlos

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