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J.T. y la experiencia 20/20

Después de contestar los ataques de Kanye West y recibir su membresía de fivetimer en SNL; hacer una residencia musical de 5 días con Jimmy Fallon (Incluyendo un medley de sus éxitos y su esperado “History of Hip Hop 4”) y presentar un show secreto para Myspace en SXSW el domingo pasado, Justin Timberlake finalizó con broche de oro una agresiva semana de promoción con la cual pretende volver a colocarse a la cabeza del pop mundial, pero…¿Será posible?

Luego de 7 años inactivo en la música, Justin regresa con Timbaland y “J-Roc” Harmon para fabricar un disco de pop atemporal que nos permite viajar a través de varias épocas y distintos géneros musicales, mezclandolos grandilocuentemente como nos tiene acostumbrados. “Suit & Tie” fue el primer adelanto de esa nueva placa y llegó a nosotros el 14 de Enero luego de un primer anuncio falso; un sencillo inicial que para decepción de algunos estaba lejos del crossover hip hop y funk digital que conocimos en su anterior disco; pero para beneplácito de otros, proponía una agradable mirada al pasado en lugar de subirse al vagón de las tendencias o buscar reinventar el pop.
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Unos días después vendría “Mirrors”, buscando cautivar los oídos inconformes con un sonido más convencional y el mismo tono romántico presente en casi todo el disco, un detalle importante y que por momentos podría confundirse con cursilería exagerada. En “Spaceship Coup” por ejemplo, Justin intenta seducirnos magistralmente con este recurso y en el transcurso de la canción evidentemente lo logra. ¡Por Dios! ¿Qué chic@ podría resistirse a viajar en su nave espacial y hacer el amor en la luna? Solo alguien que tiene por esposa a Jessica Biel podría utilizar esas pick up lines, escribir canciones inspiradas en su delicioso “Strawberry Bubblegum” o comparar a su pareja con todas las drogas habidas y por haber (“Pusher Love Girl”) “my nicotine, my blue dream, my hydroponic candy jelly bean” Un matrimonio muy feliz el de Timberlake, sin lugar a dudas.

Para aquellos que se mantienen reacios al nuevo sonido de Justin pueden ir directo a escuchar “Tunnel Vision”, una genialidad pura al estilo clásico de Timbaland; no por nada gente como Rustie, Brenmar o AlunaGeorge le confiesan total admiración a este productor. Los tintes latinos de “Let The Groove Get In” probablemente les recuerden también viejos tiempos, tal vez no con el mismo encanto y sensualidad de su antigüo éxito “Señorita” producido por los Neptunes, pero seguro que Ricky Martin y Pitbull estarían celosos.

Nos queda más que claro que J.T. no está trayendo el “Sexy Back” y tampoco pide que le lloren ríos, pero a sus 32 años lo único que le queda es usar su mejor traje y enseñarnos galantemente algunas cosas del amor. Un agradable momento para tener al verdadero Justin de vuelta.

The 20/20 Experience by New User on Grooveshark

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