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La secuela juvenil, el musical

Hace tres años se estrenó una película producida por Elizabeth Banks (tal vez la recuerden por su papel de Effie Trinket en los Juegos del Hambre) , una cinta musical del mundo de competición de los grupos acapella. Cualquier parecido con Glee es meramente una fórmula para ganar auditorio. El nombre del filme: Pitch Perfect.

Ahora la segunda parte vuelve y la propia Banks toma el papel en la dirección, y se agrega Hailee Steinfeld -que ya tiene una nominación al Oscar por mejor actriz de reparto- al reparto original: Anna Kendrick, Rebel Wilson, Anna Camp, Brittany Snow, Skylar Astin. Una película que con un preponderante reparto femenino.

La idea original fue tomar Bring It On y mezclarla con High School Musical . Al trasladarla a la Universidad le añaden unos toques de comicidad y le echan una pizca publicidad musical, uno de los resultados fue que la película acumuló varias nominaciones y premios, varios MTV y dejó de herencia Cups, video y single por parte de Anna Kendrick:

Como es de esperarse la segunda parte debe tener un escenario mayor, ahora es un concurso internacional. La producción se esmeró en la selección de las canciones, y la incorporación de Hailee Steinfeld resultó de gran fuerza, tal fue su éxito que recibió una oferta de Republic Records y se encuentra ya en estudio grabando su disco:

El resultado pudo verse en taquilla, has sido casi la única secuela que sobrepasa al original en ganacias —la otra es la franquicia de Austin Powers— Además es la película musical que más dinero obtuvo en su apertura, detrás de la película que le dio el premio de la academia a Eminem: 8 Mile. Parece que hay una base grande para este tipo de musicales. A mí me gustan los musicales, en especial West Side Story, Jesucristo Superestrella, Singing on the Rain, quizá sea un refelejo de una época que no existe —gran parte del éxito de la película fue incluir canciones más antiguas— tal vez haya una necesidad de esperanza que sea llenado por estas películas.

También puede ser una oportunidad bien aprovechada, los programas como The Voice y la serie Glee dejaron un momento que fue bien capitalizado (eso es gran parte del showbiz)

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