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Los Hamsters

Distrital está actualmente en cines, el festival inició este miércoles y termina el domingo, en la sección de Estrenos Mexicanos se encuentran a mi parecer 2 opciones interesantes una es “Oasis” documental que ha ido agarrando fama por medio de diversos artículos que se le han dedicado y la cinta a la correspondiente de este texto, “Los Hamsters” de Gilberto Gonzáles Penilla, quien por medio de varios trabajos anteriores había explorado varios de los temas que trata en su ópera prima como la familia y la soledad.

La cinta brilla por lo sencillo del mensaje y la forma, sin buscar el hilo negro, la cámara de Gonzáles Penilla se encarga de adentrarnos a la dinámica familiar integrada por 4, los padres y los hermanos, cada integrante separado del otro, sin ningún drama en medio que sea el causante de esto, solo la cansada dinámica familiar, sin nunca revelar el origen de esto vemos como cada uno de ellos desarrolla su vida aparte, Rodolfo el padre desempleado que oculta su situación laboral y sentimental a su familia por el miedo de saberse la base de esta ya qué “el es quien maneja lo del dinero”, Beatriz es el ama de casa que en el ocio ha encontrado la forma de vida y va de la casa al gimnasio como rutina de escape, Jessica, la hija ubicada en los conflictivos despertares adolescentes y Juan, el hijo es el producto de la vida fácil del “nunca haber trabajado”.

De lejos esta cinta pareciera otra cinta mexicana que busca el drama familiar para a la menor provocación sacar un melodrama, como me dijera alguna amiga, “que flojera, es lo mismo de siempre”, pero no lo es, la cinta cuenta con un humor negro que jamás busca faltarle el respeto a sus personajes aun cuando el lenguaje visual los denigra en algunas escenas, es también una trabajo arduo de reflejar lo cotidiano sin caer en los excesos del cine contemplativo y aunque la cinta se ubica en Tijuana no viene a colación ningún tema social como la violencia, es un fiel retrato de lo que es una familia que solo llega a estar junta cuando la luz se va y el wifi deja de funcionar.

Con una fotografía bastante sencilla pero digna de admirar por la forma en que se resalta el blanco y rosa de manera tenue en toda la cinta, su duración es de aproximadamente una hora con 10 minutos, suficientes para contar lo que pasa en un dramático día para cada uno de los integrantes y que termina en una cena donde cada uno como sucede alrededor de la cinta deja ver un poco de lo que los consume por dentro pero sin dejarlo claro a nadie, la cinta funciona a través de guiños, jamás veremos a un personaje decir un diálogo que busque el monólogo, ni al personaje enfrascarse en su propio drama, en pocas palabras los personajes jamás se traicionan como tampoco lo hace el estilo de la cinta.

Gonzáles Penilla es egresado del CCC y con un titánico trabajo de su productor realizaron esta cinta con poco menos de 700mil pesos, mucho para un proyecto final, poco para una cinta comercial y al igual que en la cinta se nota que le sacaron todo el jugo a cada peso que gastaron, la cinta tiene un claro perfil de que correrá por varios festivales, hasta llegar a su estreno en cine comercial, que puede ser hasta el próximo año o finales de este, es a mi parecer de lo mejor que he visto en el año, simple y lejos de cualquier vicio que muchas veces se ve en el cine de festivales, me recordó por momentos la sensación que tuve al ver por primera vez “Temporada de Patos”, aquí uno puede asomarse un poco a lo que es la vida de la clase media tijuanense, el soundtrack tiene sus momentos destacados sobre todo con el uso de Suave As Hell, una pequeña intervención de NPO y el uso de las letras de las canciones para contrastar lo que vemos en pantalla. Si quieren verla, visiten Distrital que por lo mientras tiene una última función programada para el domingo a las 9:00pm en el Cine Diana.

Ojalá le paguen a Paco 🙁

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Carlos Carlos

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