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Lucy y el cerebro cursi

Luc Besson vuelve a tener la oportunidad de hacer lo que mejor sabe, retratar a la femme fatale, después de tres películas que merecen ser dichas de culto como lo son Nikita, Léon y El Quinto Elemento a Luc Besson se les fueron las cabras al monte y nos entrego una cinta insufrible de casi 3 horas sobre su versión de Juana de Arco, luego vino el retiro en su natal Francia donde escribió y produjo algunas cintas la mayoría solo para sacar la renta o de poco riesgo.

Este año en medio de secuelas y cine de superhéroes, Luc Besson es el valiente que se avienta con una cinta de acción original, con una idea que se mueve a donde más le convenga al guionista y con Scarlett Johansson como la superstar encargada de que la película flote y si se puede regrese cargada de billetes, hablamos de Lucy. Lucy bien pudo haber sido grabada hace 15 o 16 años y ni quien se entere, tiene toda esa onda que hizo al cine de Luc Besson tan carismático en los 90, aunque ahora no se va por lo extrovertido, acelerado y barroco que tenía El Quinto Elemento mantiene esa esencia, cuando supe que Luc Besson preparaba otra femme fatale llegue a pensar en que me agrada que en una era donde se busca que la mujer sea la heroína (Maléfica, Los Juegos del Hambre, etc.) exista gente como Luc Besson que no se van a colgar de lo fácil y políticamente correcto, que no le importara mostrar un poquito de crudeza y no nos dará un personaje acartonado, pensé en las mujeres de Besson y llegue a pensar que es lo más cercano al retrato femenino que hacía Brian De Palma hace unos ayeres, aunque luego me retracte ya que si algo le admiro al cine de Brian De Palma es que hasta en sus películas más feas ejemplo “Femme Fatale” su protagonista o sus personajes femeninos no dan por negada su sexualidad y esta siempre les ocasiona sino al menos un conflicto si les da una profundidad, esta sexualidad no se queda en la cursi y muchas veces enseña sangre, eso es lo que hace a Besson tan diferente a De Palma, lo cursi, a pesar de que Luc Besson no tiene miedo en mostrar estómagos abiertos, incisiones y es de los pocos que sabe que una escena con balazos debe incluir sangre y que esta se reparte por igual entre buenos  y malos, en el fondo es un cursi.

Esa cursilería siempre se nota en sus protagonistas por fuera egoístas pero por dentro entregados a un propósito mayor y hambrientos siempre de esa conexión con el otro, el villano es rencoroso, implacable, cruel y solo le interesa tener “Money & power” entre los efectos colaterales del desmadre que va dejando surge el protagonista y empieza una corretiza, es la formula y sirve bien, depende del contexto en el que se la ubique lo que termina por definir el resto, así es Lucy tan parecida a El Quinto Elemento y León pero acá el contexto es esa idea perdida entre el new age y los quotes de Albert Einstein de que el hombre solo usa el 10%, que sucedería si alguien usa el 100%, a partir de eso Luc Besson da rienda suelta a todo lo que se le ocurre.

El inicio con referencias al reino animal es divertido, es en ese lapso donde vemos el lado salvaje del cine de Luc Besson, cortes rápidos, comedia negra, para no perdernos en el choro científico esta Morgan Freeman con su personaje reducido a traducir lo que no se dé tan sencillo de entender, es ya a mitad cuando el viaje se sale de control y empieza a ser autocomplaciente consigo mismo, si la película necesita una persecución Lucy es capaz de encontrar a los malos con la menor justificación posible, si la policía llega al edificio en vez de desplegarse se juntaran todos en una sala como vacas en matadero,  es a partir de una secuencia en el avión es cuando todo empieza a dispersarse, irónicamente, no por eso deja de ser entretenido si uno entiende que desde el momento la premisa es ridícula por lo tanto lo que sigue va acorde a eso.

Si hay algo que agradecer es que la cinta al final se siente sencilla, dura poco más de una hora sin necesidad de alargarse (algo aprendió de Juana de Arco), el final puede ser algo que a muchos guste u otros no, muchos dirán que es una secuencia de protectores de pantalla, puede que tengan razón pero es justo en este final que la cursilería explota, literalmente, vemos escenas cursis y al igual que como empieza la película el personaje se va disolviendo, lejos es esta cine de los estándares que no han acostumbrado del cine de acción al final cuando Lucy se da cuenta de su poder no decide otra cosa más que explotar, lejos esta de sus primeras cintas es en efecto su mejor cinta en años, dudo que algún día se logre innovar el cine de Besson pero nadie como él para auto plagiarse, dudo volverla a ver pero al menos me dio las ganas de volver a ver Nikita, Léon, The 5th Element y hasta Run Lola Run.

Y aprovechando, que bonito el poster:

Lucy

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