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Miss Tutsi Pop – Duerme, Despierta y vuelve a dibujar

Si no conocen el trabajo de Silvana Ávila les podemos asegurar algo: a pesar de ser dulce, es directo y con un sello personal indeleble, algo que permite que conectes con sus ilustraciones lo mismo si eres un niño que si eres un adulto. Esta ilustradora, radicada en D.F. amablemente me abrió la puerta de su estudio (que podría definir como un lugar apacible pero cálido) y nos sentamos plácidamente a platicar. Sonriendo, me agradeció que no fuera el típico pregunta – respuesta de otras entrevistas que ha concedido, y de ahí aterrizamos al primer punto: “Me parece estresante que los ilustradores cuando hablan en público sólo pasen diapositivas y expliquen su trabajo. Lo que a mí me gusta de las charlas es que la gente puede sentirme un poco más, porque de por sí el internet es algo muy frío y pareciera que el creativo es alguien inalcanzable. Parte de mi visión en el dibujo y la ilustración es que no tienes que ser un perfecto dibujante o haber salido de una gran escuela”.

NO ME GUSTA LO QUE DIBUJO

¿Estamos entonces frente a alguien que no realiza su trabajo por una excesiva necesidad de un pedestal? Me da un respiro de alivio constatarlo: “Trato de hacer que la gente “normal” se sienta especial. Todos somos especiales, pero siempre hay algo que te coarta, sean los medios, la escuela. Se necesita fuerza para que ese tipo de obstáculos no te determinen. La mayoría de los ilustradores  y creativos en formación tienden a compararse”. No señores, no es autosuperación barata, estamos hablando de gente que cambia y que aprende del cambio: “Todos vamos evolucionando. Yo era la típica nerd-promedio. No levantaba expectativas. Tenía las calificaciones pero nadie esperaba nada” “Lo más interesante del camino creativo es hasta donde vas tú con los límites que vas rompiendo”

Comenté con Silvana acerca de un encuentro con Arly Jones en un workshop, donde me acerqué con él y le mostré mi inquietud y decepción por mi estilo gráfico. Su respuesta fue “Tiendes mucho a compararte con lo que ves en internet. Tiene que haber una aceptación de tu trabajo. Si no te ves en otro lado, aprende a reconciliarte contigo” De ahí me gusta recuperar esa parte de la historia de Silvana en la que ella se encontraba trabajando en una agencia creativa con un sueldo fijo y decidió que no era lo suyo. “Es difícil seguir las convicciones. Sigan sus sueños, el mundo es horrible y los adultos han construido un mundo donde los ilustradores sufren mucho las condiciones de su trabajo” Hay en su cuerpo de trabajo una muestra de que se debe ser consciente de lo que se vive en el mundo de la creatividad, cuesta mucho construir algo en un mundo incierto. Para ella los bazares y otros mecanismos han acercado más a la ilustración con la gente.

“No todo el mundo puede con esto, se necesita entereza y carácter, pero sobre todo no desesperarse: si no funciona siempre puedes ser otra cosa. Uno tiene que privarse de muchas cosas, no voy mucho a conciertos, ni me reviento demasiado. Se puede vivir bien pero es algo que debe buscarse”. Bueno, sabemos que talento hay mucho, pero desafortunadamente es poco probable que alguien además de tu mamá sienta empatía por tu trabajo si no te mueves. Sueños guajiros pocas veces se cumplen.

NO SOLAMENTE LO SUEÑES

Y es por ello que Silvana generó sus propias condiciones para mover su trabajo. Mucha gente talentosa se queda esperando a ser descubierta. Y Silvana es consciente de que no es posible permanecer en una zona de confort.  “Hay que tener claro que clase de ilustrador quieres ser”¿Cómo creas la plataforma de la gente que va a elegir tu trabajo? Poco a poco vas entendiendo quién eres. El blog no es solo subir tú trabajo y que te perciban como un hámster dando vueltas frente a la computadora, sino por quién eres. Deben haber constantemente proyectos personales. Muchas veces las ambiciones personales se pueden permear al trabajo profesional. Hay que desear las cosas y muchas veces se darán en determinado plazo”. No es esotérico este punto de vista, simplemente es vivir el mundo, y dejarse sorprender por las cosas, porque también es algo importante.

El estado natural del humano está sometido a muchas experiencias y el cambio es lo más sano. Mucha gente se queda en el “no, no es fácil” y eso permea las condiciones en que existe y sobrevive la ilustración en México, se alimenta la zona abismal de mucha incertidumbre. Y sí a eso le sumas crisis y competencia constante en el área de trabajo, se necesita estar atento: “La cuestión de los libros se va poniendo más difícil en este país. El editor busca que el ilustrador sea puntual, lo haga bien y tenga propuesta. En Europa pagan más porque los libros tienen otro valor. Para mí al principio, hacer libros era lo más, mi background era ese. Pero por eso es importante ubicarse, ¿Qué sigue? ¿Hacia donde vas cambiando? ¿Dónde quieres jugar? Eso se convierte en un impulso, es una herramienta contra el estancamiento. Ser ilustrador es atrayente porque puedes caer en muchos sitios, es casi un deporte extremo”.

*Tienes un estilo lo vas cultivando pero no vas con la ambición de crear un trademark*. O eso veo yo en los ilustradores como Silvana y otros cuyo trabajo me mueve, que no entran en el enfermizo ciclo de devorar sus propias sobras: Si te pagan mucho por dibujar algo, lo vas a seguir haciendo. “Estoy en transición. Dar talleres me ayudó a entender que cambias. Lo que yo quería era hacer un cambio en lo que estaba dibujando. Tuve un flashback. Me sentí deprimida por ya no estar en el kínder, cultivando motricidad. Siento que cuando entré a la primaria eso terminó para mí. Me compré plastilina y recordé una triste realidad de la educación cuando creces: Te adecuan para dejar de usar el hemisferio derecho y empezar a usar el izquierdo. Tener pláticas dar talleres, y obviamente seguir trabajando me ayudan a reencontrame con eso que creía perdido”

“Hay algo en mi cabeza que me tiene interesada en ciertas cosas, me procuro juguetes. Soy ilustradora porque me gusta meter la mano en una caja y sacar algo y transportarme a algún sitio y crear a partir de eso. Me da satisfacción y felicidad. A la gente le gusta y se pregunta ¿Cómo hizo eso? La gente trata de traducir las cosas. Uno trata de alejarse del ojo que juzga. Estás en tu cancha de juegos, eso es lo  rico de la cosa creativa Es dejarte poseer por otras cosas, otros impulsos. Sirve para conocerse, para entender la razón por la que ilustras. Para mí es muy importante que los asistentes hablen de sí mismos. Qué es lo que quieres hacer con “tus poderes mágicos” y tratar de explotar lo que te está pasando y colocarlo en el papel. No es tanto la cuestión de decir”esta persona dibuja mejor o tiene mejor paleta de colores, es mejor darle sentido a tu trabajo, no ser una máquina”

DEJA DE HUEVONEAR Y TRABAJA EN TU ARTE

¿Uno es responsable de su propio trabajo gráfico? Obviamente. Vivimos rodeados de basura visual que devoramos todo el día. Crear imágenes es tener una responsabilidad enorme, no puedes ser parte de la cadena y repetir. Le das a quién percibe la imagen información, no es dato frío. No es meramente utilitario. Muchas veces la gráfica puede ser hermosa y servir para vender cualquier cosa, pero si no tiene esa parte personal se coarta a sí misma.

“Hay que tener un background real y decir: Las imágenes de las revistas son así por esta razón, evoca este estereotipo, evoca incluso cuestiones del inconsciente colectivo. Provocar de manera superficial sobra en un momento en que en cuestiones visuales ya deberíamos estar en otro nivel. Soy una investigadora”. Es decir, tú mismo aprendes,cuando generas la imagen y cuando la terminas tratas de compartir eso con el receptor, quizá no lo entienden tan cual pero saben que algo hay ahí.

¿Son los ilustradores parte del arte de nuestra época?  “Sí, es cierto, la ilustración forma parte del circuito del arte en esta época. Es fascinante, tiene cierto valor. Algunos piensan “ay que cagado está esta tía” y ya, quizá no significa que profundicen en lo que hago. La gente quiere imágenes y las quiere ya, la boga. No se generan vínculos de nada, pero también hay quién genera esas relaciones, ahí es donde cumplí mi cometido”

¿Es importante lo que hago? Sí, lo es, pero hay todo un camino para llegar a creer en esa importancia. Haz lo que amas y deja que te mate.

Pueden conocer más del trabajo de Miss Tutsi Pop en su web www.silvana-avila.com o en:

http://twitter.com/miss_tutsi

http://www.facebook.com/misstutsi

http://pinterest.com/misstutsipop/

http://www.behance.net/misstutsipop

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