What´s Up

Nikki ‘s Little Secret

Un secreto a voces: la niña prodigio del jazz canadiense –Nikki Yanofski– creció, ¡y en qué forma! su descripción pasó de cantante de jazz a intérprete compositora de pop y jazz. Su carrera comenzó a los 12 años en el Festival Internacional de Jazz de Montreal del que se convirtió en asistente regular. Su carrera comenzó con un repertorio basado en las canciones de sus admiradas Ella Fitzgerald y Billie Holiday, su manejo vocal y escénico ya era impresionante desde esa corta edad,  Nominada para los Premios Juno como artista debutante y por su álbum Ella… of Thee I Swing, lanzó su segundo disco de estudio hace cuatro años llamado simplemente Nikki que contiene varios covers. Tiene también un DVD con su actuación en el ya nombrado festival de Montreal en el año 2010.

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De la mano de Quincy Jones como productor lanza este álbum, en el que además participa en la composición de 11 de las 12 canciones. podríamos decir que es una declaración de independencia o el comienzo de una carrera, la gestación de una artista. Es muy interesante ver un resultado desinhibido pero nada pretencioso, conservando las raíces pero dotándolas de la juventud que le brota por todos lados. Un tránsito esperado para cualquiera que haya comenzado su carrera a temprana edad, es una necesidad de mostrarse adulto. El cambio de dirección está bien aspectado y me parece un resultado afortunado y una combinación que puede dar más frutos.

Dicen que fue alrededor de estos momentos cuando Quincy Jones decidió cobijarla bajo su tutela. Al cantar junto con Stevie Wonder la canción  “Let the Good Times Roll”

Nada mejor para abrir con una colaboración de Herbie Hancock, Quincy Jones y Rob Kleiner, y Nikki por supuesto. Una canción llena de fuerza que a ratos recuerda a Amy Winehouse pero que luego de que ella despliega todo su rango vocal esa imagen se desaparece. Es un ritmo que invita a bailar, a pasarla bien, Something New.

El sencillo más promocionado contiene un video donde además de lucir la voz, Nikki luce ya como mujer en “Necessary Evil”, pero no hay que reducirlo a un detrás de las cámaras de una photoshoot para Maxim, ese solamente es el pretexto para mostrar una imagen mayor, la letra y el canto denotan con mayor fuerza ese crecimiento, esa transición de fase, esa explosión de fuerza.

Quería incluir la única canción en la que no colaboró, es el clásico compuesto por Johny Mercer y Harry Warren que hiciera famoso Louis Armstrong allá por finales de los 40’s (mi abuelo lo tenía en su colección de discos de 78 rpm) la reinterpretación que hace me parece valiente y genial, creo que es una de mis favoritas del álbum. El sonido y la imagen no son los mejores pero creo que se puede apreciar lo que sería verla en vivo.

Probablemente una de las cosas que más me agradan es que es una delicia escucharlo, produce un bienestar y unas ganas de ir a ver un concierto para salir feliz y moviendo rítmicamente la cabeza, es un recuerdo que el arte también sirve para divertir incluso sin desmerecer la calidad.

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