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¿Quién se robo mi Corona Capital? (Domingo)

Corona Capital: Retrato de un espectador consternado.

Los domingos suelo despertar después de las 13:00, me sirvo un plato de mi cereal favorito y echo un ojo al canal 2 esperando ver que los Pumas o el Diablo, vayan perdiendo su partido, si nada de esto pasa, me regreso a la cama a esperar que algo bueno suceda.

Este domingo salí a buscar algo más, la agenda de eventos apuntaba que el festival monstruo en México y mejor carta de OCESA estaba en la ciudad, ¿ya había pasado un año de aquel diluvio? Un par de llamadas y llegue rayando a la estación del metro Chabacano como a las 15:40; claramente no llegue a tiempo. En este, mi segundo Corona Capital no aposte por ninguna banda en específico, únicamente con fines recreativos, tirar un par de tragos con los amigos, mientras me dejaba llevar por el beat de algún DJ ucraniano poco conocido, era lo único que realmente importaba en esa bonita tarde de domingo, ¿se vale, no?

Estas no son las crónicas del clásico mirrey de Coapa que se trajo todo su domingo para gastar en el festival, todos esos güeyes fueron el sábado a ver el set de Kygo y se pusieron hasta el huevo. Su humilde servidor solo quiso armar un plan distinto, después de todo Title Fight ya había tocado y no tenía mayor sentido este festival.

La mayoría de los asistentes traen más gadgets en la bolsa que el Best Buy más atascado de la ciudad:

-¡Baja tu pinche laptop! Escuche que le gritaban a un chavo en uno de esos shows donde tocaba un DJ que se llama “Yorch” no sé qué.

Bueno, me entere que venía Twenty One Pilots, todos me contaban que son una pistola en vivo. Después de un cartel solo para conocedores, era lo único que esperaba realmente ante esas recomendaciones. Tienen una rola que se llama We don’t believe what’s on TV, que durante el show el vocalista constantemente nos invitaba a armar desmadre, mientras que el vato que tenía a un lado y otros tantos, estaban más preocupados por conseguir red en su celular y subir la foto-recuerdo del festival. <<Los chicos siempre serán chicos>>, pero ya no disfrutan la música como antes.

Puras quejas, ¿no? Pero la cosa cambió en el momento que los 21 pilotos se robaron el festival, y de paso la Navidad…

El vocalista entre que se cambiaba la máscara de luchador, el pasamontañas de ratero y se ponía el jersey de la selección, dio un show digno de un espectáculo de los Atayde Hnos y el Circo de Kiko juntos. Brinco por acá, me cuelgo como chango por allá, piruetas a la Hugo Sánchez; ¡eso si que fue todo un show! Del sonido ni hablemos, fue impecable, el piano en su punto y un tono de voz que nos recuerda a The Streets o a << chicka chicka Slim Shady>>. Todos nos fuimos en lágrimas de ese escenario, con ganas de más.

Nos fuimos a Mew, nunca me ha gustado Mew, pero no estaba para exigir, ya que estaría contradiciendo mi propio plan. Nos quedamos y nos dejamos llevar por un par de rolas que bien no arruinaban un festejo que incluía bebidas de contrabando. Todo esto acompañado de un montón de individuos desconocidos, teniendo conversaciones irrelevantes en un domingo por la noche.

El resto del festival fueron DJ’s de importación, el “eterno abuelo pachanguero” Fatboy Slim, y un cierre a cargo de Chromeo, estos últimos no traían nada, comparado con lo antes visto en nuestro país. Inevitablemente hubo mucha fiesta, y finalmente creo yo que de eso trata el queridísimo CC y otros más. Mantengan vivo el espíritu amiguitos, no pierdan el camino y por favor bajen su celular, ¡no dejan ver ni madres!

Este Corona Capital tiene 90/100, solo porque los DJ’s traían sonido calidad PIONEER, y los policías no revisaron bien las mochilas. Ya en la salida, a lo lejos se escuchaba Calvin Harris y sus canciones para irse de puente a Acapulco, el resto ya es historia. De todas formas, yo sólo fui por el chupe. La noche termino en un OXXO buscando la tarifa más barata de UBER, y unos “jochos” de oferta.

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Gerardo Gayo

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